viernes, 8 de diciembre de 2017

La lluvia y el viento fueron dos hermanos

La tormenta no detuvo a los caminantes que realizaron la 5ª peregrinación a Bunge en el día de la Inmaculada Concepción.

por Tomás Penacino


Este viernes 8 de diciembre quedó demostrada una vez más que la Fe vence todos los obstáculos y en especial, cuando la madre va acompañando el caminar de sus hijos.
A las 2 de la mañana se pusieron en marcha las columnas de peregrinos desde Piedritas y Coronel Charlone, hacia el templo parroquial “San Juan Nepomuceno” de Emilio V. Bunge. Una hora más tarde los relámpagos trajeron enancada a la lluvia que se descargó sobre los romeros para empaparlos en minutos. Aunque algunas dudas surgieron de los organizadores, intentando proteger a la gente y ofreciendo la posibilidad de pegar la vuelta, todos siguieron adelante. En la comunión con la naturaleza que proponía San Francisco de Asís, la lluvia fue tomada como una hermana. Si bien la mojadura hacía que la ropa se pegara a la piel, a la vez traía consigo un poco de alivio a la alta temperatura que se sufrió en la víspera.
Como Gene Kelly “cantando bajo la lluvia”, casi al mismo tiempo, alrededor de las 7 de la mañana, los dos contingentes coincidieron en el portal de acceso a Bunge, con los equipo de apoyo de Bomberos y particulares con balizas al frente.
Luego vino el ritual donde se unieron detrás de las dos imágenes de cabecera,  las cinco comunidades representadas en la peregrinación: Piedritas; Emilio V. Bunge; Coronel Charlone; Santa Regina y Cañada Seca. Siempre cantando y vivando a la Virgen se arribó a la iglesia local donde esperaba el Padre Alcides Valverde para dar la bienvenida.
Se vivió luego la Santa Misa donde el sacerdote invitó a tomar tres actitudes brotadas de la Palabra de Dios para este día: Ganar la alegría, perder el miedo y abrirse a la voluntad de Dios.
Aun con el cansancio a cuestas, varios de los que caminaron se quedaron un rato más para compartir en el Instituto “San Juan Nepomuceno” unos un café, un mate y un trozo de torta. Surgió también el intercambio de experiencias siempre reconfortantes, que deja la más fuerte expresión de religiosidad popular que tiene el pueblo argentino: la peregrinación.





No hay comentarios:

Publicar un comentario